Saber Competir para DEPORTISTAS

El deportista necesita expresar su mejor trabajo en cada entrenamiento y en la competición, sin excusa, como garantía de rendimiento y desarrollo deportivo óptimos. No es fácil, necesita de una óptima preparación emocional.

Saber Competir - Deportistas

El deportista requiere de 3 tipos de competencias emocionales:

  • las referidas a la eficacia personal o autonomía emocional,
  • las relacionadas con estilos de vida de un deportista saludable,
  • y las directamente relacionadas con el rendimiento en la competición o saber competir, gestión del propio talento en entrenamientos y competición.

Objetivos para el Deportista

Tener la llave del mejor trabajo o rendimiento óptimo. No hay excusa para hacer el mejor trabajo cada día, en cada entrenamiento y en cada partido.

Orientarse hacia la tarea, a hacerlo mejor hoy que ayer y mañana que hoy, a aprender y mejorar, a avanzar hacia la excelencia, es la mejor motivación y la que mayor estabilidad emocional genera.

Focalizar la atención, lograr la máxima concentración, centrarse en la tarea, vivirla con los cinco sentidos, vivir el instante presente, hacer que las decisiones fluyan

Creer en sí mismo, en el propio trabajo, en el equipo, tener la llave de la autoconfianza, saber proyectar y generar confianza en el entrenador, compañeros, a la vez intimidar al rival…

Interiorizar valores específicos del alto rendimiento como esfuerzo, humildad, ambición, juego limpio.

Superar dificultades (resiliencia). No llegan los mejores sino aquéllos que mejor superan las dificultades

Convivir con cualquier compañero y saber trabajar en equipo amplían la dimensión del talento individual

Invertir en formación y mejorar el liderazgo equivale incrementa el valor como deportista

Hacer un esfuerzo económico, saber poner toda la energía en el entrenamiento o competición a la vez que saber desconectar después para favorecer la recuperación emocional y prevenir el desgaste emocional

Gestionar la exigencia, convivir con el error, entender y aceptar las correcciones

Saber gestionar la frustración

Saber gestionar las emociones negativas (exceso de responsabilidad, enfado, desánimo, ansiedad…)

Saber hacer y trabajar en equipo, establecer complicidad y compromiso con compañeros y equipo

Ceder el protagonismo al equipo

Compatibilizar deporte con estudio y desarrollo personal

Aprender hábitos de vida saludable

Invertir cada día en bienestar emocional

El deportista debe saber trabajar diariamente para potenciar e impulsar la propia marca personal

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