noviembre 2016 - Saber Competir

Luis Suarez

“PSICÓPATAS DEL GOL”, competencias emocionales del delantero “con gol”

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No es fácil encontrar un auténtico “depredador” del área, un delantero goleador que intimide a los defensas solo con su presencia. No es solo una cuestión de calidad o talento futbolístico, de “tener gol”, es mucho más, se necesita disponer de una personalidad equilibrada y arrolladora que ayude a ser una pesadilla entre las defensas de los equipos rivales. No me refiero a ser un provocador, que atente contra el juego limpio, sino a ser capaz de intimidar a los rivales desde el esfuerzo y el trabajo bien hecho, desde una mentalidad (competencias emocionales) que ponga al rival en permanente dificultad.

Diego CostaEl talento es del todo insuficiente. Las competencias emocionales  incrementan el valor del talento y mejoran la capacidad para definir ante la portería rival. Es necesario entrenar la personalidad del delantero centro, educar en él unos valores, una actitud y unas competencias emocionales específicas. Los niños no nacen teniendo gol o siendo depredadores del área. Los entrenadores deben ir educando o moldeando en las diferentes edades esas competencias emocionales que definen al delantero centro competitivo.

Podemos identificar las siguientes competencias emocionales imprescindibles en un buen delantero centro competitivo:

  • Conducirse siempre desde el máximo ESFUERZO. Solo se mejora desde el esfuerzo. Cuando uno se obliga a dar lo máximo cada día, en cada entrenamiento y en cada partido hasta convertirlo en un hábito, es cuando se está en disposición de mejorar. Exigirse el máximo esfuerzo tolerando la fatiga, mejora la condición física, desarrolla el carácter y hace mejor al futbolista. El delantero tiende a regular su esfuerzo y a no desgastarse en trabajo defensivo. Es una creencia equivocada que le resta valor como futbolista. Las mayores satisfacciones suelen ir precedidas de los mayores esfuerzos.
  • Saber TRABAJAR EN EQUIPO o hacer un TRABAJO COLECTIVO. El trabajo del delantero centro es un elemento dentro del engranaje del trabajo colectivo. Es quien inicia el trabajo defensivo del equipo y quien finaliza el juego de ataque. El gol es la expresión final de un trabajo de ataque por parte de todo el equipo, rubricado por el delantero centro. Su función no solo es la de hacer goles, definir, sino también asistir a sus compañeros para que marquen goles. El delantero centro es un especialista, como cada uno de sus compañeros, dentro de un trabajo colectivo.
  • Tener AUTOCONFIANZA. El delantero centro vive rodeado de contrarios que tratan de impedirle realizar su trabajo. En el duelo con los defensas rivales ha de sentirse capaz de trabajar más y mejor, que ellos, de imponerles su trabajo hasta meterles en dificultades, generarles dudas y llevarles al error. Eso solo es posible trabajando desde el atrevimiento, empuje, determinación, autoconfianza.leicester-city-vs-aston-villa
  • ENTENDER EL ERROR / TOLERAR LA FRUSTRACIÓN. El trabajo del delantero centro es muy evidente, salta a la vista, está muy expuesto ante la grada. Sus aciertos y errores siempre son manifiestos, no pasan desapercibidos. El futbolista debe ser consciente de esta exposición que acompaña a su trabajo, sus aciertos y errores van a ser sobrevalorados. No entender ni tolerar la posibilidad del error hace más vulnerable, más inseguro y multiplica los errores o fallos; saber que te puedes equivocar y entenderlo resta temor a fallar y potencia el atrevimiento. El buen delantero centro relativiza el error. No meter gol no quiere decir que haya definido mal. A veces es mérito del portero rival. De igual forma, una o dos acciones, por muy evidentes que sean, no pueden distorsionar el trabajo de todo un partido.
  • Saber CONVIVIR CON EL GOL. El gol no se busca, se gestiona. Cuando el gol se busca, casi de forma obsesiva, resulta difícil encontrarlo. En cambio, el gol llega desde la concentración, tranquilidad, confianza y la correcta gestión del juego en la proximidad o dentro del área rival. Dicen que el gol es cuestión de rachas. No estoy de acuerdo. El gol acompaña a los estados de ánimo. Un gol trae más goles porque libera de responsabilidad y obligación de hacerlo, mientras que un fallo puede traer más fallos cuando aumenta la obligación y responsabilidad de hacer gol.
  • DEFINIR, SIN SENTIR NI PENSAR. La cercanía del gol suele sensibilizar a la mayoría de jugadores, metiéndoles cierto vértigo que les lleva a precipitarse o dudar. Parece que definir conlleva una carga emocional diferente a cualquier otra acción ejecutada fuera del área. Solo unos pocos, los grandes goleadores, no sienten nada en la definición, se muestran inteligentes, ven y hacen, leen y resuelven con la misma concentración, tranquilidad y confianza que lo hacen alejados del área. Son auténticos “psicópatas” del gol, pues definen como una máquina, sin sentimientos, sin pensar, sin dudas, lo ven y lo hacen, lo inventan en el mismo instante.
  • ACEPTAR LAS CRÍTICAS. El delantero centro siempre está en el centro de las miradas de los aficionados y medios de comunicación. Su trabajo nunca pasa desapercibido. El equilibrio emocional exige asistir impasible a la opinión de los demás, independizarse de ella, ser autónomo, tener criterio propio. Las opiniones ajenas se deben respetar aunque no tienen por qué ser compartidas. El futbolista debe atender y considerar solo la opinión de sus técnicos. Cualquier delantero centro ha vivido momentos puntuales de desencuentro con sus aficionados. Son críticas que no les deja huella, más bien mueven su amor propio y les estimula.
  • AGRESIVIDAD. El buen delantero centro requiere de agresividad positiva, ha de ser un tipo “caliente”, que viva con intensidad el duelo con los rivales, que active su adrenalina y testosterona necesaria para vivir la competencia con los rivales.
  • Ser GENEROSO. El éxito de un delantero siempre guarda una relación directa con el trabajo colectivo. El delantero goleador personaliza el éxito de todo un equipo. Que obtenga mayor reconocimiento público e incluso económico, dado que el gol se paga, no puede llevarle a un egoísmo absurdo. Debe ser generoso con los compañeros porque en realidad su brillo lo debe en gran medida al trabajo de ellos.
  • Tener HUMILDAD. Nunca se puede perder la perspectiva de los propios orígenes, de dónde viene uno y cómo ha llegado al momento presente. La humildad es necesaria para mantenerse en una actitud de mejora permanente. La humildad también ayuda a respetar al rival y a los compañeros, hace que no te confíes ante un rival inferior ni pongas difícil la convivencia dentro del equipo. La humildad ayuda a relativizar lo que los demás entienden por éxito y fracaso; el éxito solo es un trabajo bien hecho, mientras que el fracaso es un trabajo que hay que mejorar. La humildad ayuda a digerir el éxito y a no distorsionar la realidad. Donde los demás ven un icono mediático uno solo se percibe como un buen profesional que intenta hacer su trabajo lo mejor posible sin regatear ilusión y esfuerzo.
  • Ejercer LIDERAZGO. El delantero centro está llamado a ser uno de los líderes en la tarea sobre el terreno de juego. Por su demarcación y por su capacidad de intimidación hacia el rival el delantero centro tira de su equipo, éste le busca y agradece encontrarlo. No es necesario que lleve el vestuario, que lidere al grupo desde la vertiente social y afectiva, pero el delantero centro debe ejercer un liderazgo desde la tarea, siendo una referencia importante para los compañeros sobre el terreno de juego.
  • Moverse por NUEVOS Y SUCESIVOS RETOS. Escalar hacia la élite, situarse entre los mejores, exige trabajar duro cada día tratando de aprender y mejorar de forma que cuando se asciende de nivel o categoría hay que seguir insistiendo, sin pararse, para seguir escalando a otro nivel inmediatamente superior. Una vez logrado un reto hay que plantearse otro nuevo y así sucesivamente. Conformarse o acomodarse equivale a dejar de mejorar y crecer.
  • Alcanzar la AUTONOMÍA EMOCIONAL. El delantero centro “matador” es una persona autónoma a nivel emocional, que disponga de la llave de su propio equilibrio y no se deje zarandear por las circunstancias. Cualquier acontecimiento favorable o desfavorable lo vive con relativa tranquilidad y equilibrio, sin sobresaltos, ni euforia ni angustia, sin perder la cabeza.

aritz-aduriz-espanyol-athletic-bilbao-copa-del-rey-03042015_1nzdzmmhsgq38197s8ubphgsttA modo de conclusión, el delantero centro no nace siéndolo, va aprendiendo a serlo progresivamente, formándose cada día, enseñándole y educándole no solo en lo referido a contenidos técnico-tácticos sino también en cuanto a valores y competencias emocionales que ayudan al rendimiento óptimo y al mejor desarrollo deportivo y personal.

Esperamos que esta reflexión sirva para que muchos chicos/as, madres padres y entrenadores se conciencien de la importancia de enseñar y aprender competencias emocionales, más allá de lo meramente futbolístico, que hacen mejores en lo futbolístico y en lo personal.

José Carrascosa (Psicólogo del Deporte, Director de www.sabercompetir.com)

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25 AÑOS COMO PSICÓLOGO DEL DEPORTE, UN SUEÑO HECHO REALIDAD

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Seré psicólogo de un equipo de fútbol”. Lo vi muy claro, escuchando a media noche el programa Supergarcía,img_1113 del mítico José Mª García. Fue mi visión. De eso han pasado casi 30 años. Me puse en marcha y aún no me he detenido. Aposté muy fuerte por formarme. No se puede llegar lejos si no se está preparado. Era un psicólogo recién salido de la universidad y sabía muy poco en general, nada de las ciencias del deporte. Apenas la psicología había echado a andar como profesión, la psicología del deporte ni existía. Para mí la formación es un proceso abierto y permanente a lo largo de la vida. Unos años después cursé el Máster de Psicología del Deporte de la Universidad Autónoma de Madrid y del COE. Iba y volvía desde Valencia a Madrid en coche cuando aún no existía la A3. Después de trabajar iba a clase y volvía en el día, me hacía 700 km cada miércoles, durante 2 años. Ilusión, mucha ilusión por ser psicólogo del deporte.

El mes de septiembre pasado han hecho 25 años desde que me inicié como profesional de la psicología del deporte. Mi primera deportista fue Cristina, jugadora de frontenis olímpico, estaba preparándose para las Olimpiadas, Barcelona 92. Muchos años ya han transcurrido, casi a la velocidad de la luz, trabajando con deportistas, entrenadores, clubes… Ha sido y sigue siendo una carrera de fondo con multitud de obstáculos. El tiempo me ha ido enseñando que lo importante no era llegar pronto sino correr a mi ritmo, metro a metro, superando cada obstáculo, cayendo y levantándome, disfrutando de ello. Me sigue moviendo el motor de la ilusión y la pasión por lo que hago y por superar cualquier dificultad.

Mis colaboraciones se han dado en deportes individuales y de equipo, frontenis, tenis, pádel, judo, taekwondo,img-20160312-wa0005 gimnasia rítmica, patinaje artístico, golf, automovilismo, bolos, atletismo, ciclismo, vela, windsurf, baloncesto, fútbol… Muchos deportistas, bastantes entrenadores, varios clubes, todo tipo de competiciones. He tenido la suerte de disfrutar experiencias de éxito y fracaso (4 ascensos, 2 descensos, 1 Liga, 1 Copa, 2 Europa Ligue, 1 Supercopa de Europa, medallas olímpicas, marcas mundiales…). Siempre aprendiendo y tratando de aportar equilibrio.

La siembra de años ha ido dando su fruto poco a poco. Actualmente soy responsable del área de psicología de un club de fútbol de la LFP, son muchos los futbolistas que han trabajado o trabajan conmigo entre 1ª división y 2ª división A (más de 50), uno en la Bundesliga, otro en el Calccio (Serie A italiana), tres en la Premier Ligue… Soy colaborador o miembro del cuerpo técnico de 4 entrenadores profesionales de fútbol con los que vengo trabajando. Entre mis clientes actuales también hay otros deportistas, un piloto de la Indycar (EEUU), dos tenistas, un golfista, un regatista de la Volvo Ocean Race, varios deportistas en formación….

Lo inicios fueron muy duros. Cuando me explicaba me miraban con ojos de incredulidad, como si mi mensaje fuese de un extraterrestre, sobre todo directivos y entrenadores. Costó mucho esfuerzo abrirme puertas. Deportistas y entrenadores me escondían, no se atrevían a decir que trabajaban con un psicólogo. Tenían temor a ser tachados de blandos en un mundo de machotes. Desde siempre, mi trabajo ha interesado a los más preparados y ha despertado algo de recelo en los más ignorantes, en esos que piensan “no tengo problemas ni estoy loco”.

Poco a poco esas barreras fueron cayendo. Estoy acostumbrado a que un logro me cueste mucho esfuerzo, a que de entrada duden de mi trabajo o me digan no, pero nunca abandono mi entusiasmo y siempre he creído en el trabajo bien hecho, he perseverado e insistido hasta lograr que acabaran creyendo en la psicología del deporte. No he esperado a que me dieran confianza sino que he tratado de ganármela o generarla con mi trabajo.

La realidad de la psicología del deporte ha cambiado mucho en los últimos años. La sociedad ha ido entendiendo y asumiendo el rol del psicólogo, también en el deporte. Ahora recibo continuas demandas de trabajo por parte de deportistas en formación, deportistas profesionales, madres y padres de deportistas, entrenadores, clubes…, mientras que antes había que llamar a cada puerta muchas veces para que te escuchasen. Se ha entendido que las competencias emocionales se enseñan y se aprenden, se entrenan.

Muy pronto aprendí los códigos que rigen en el deporte profesional, en los vestuarios de un equipo de20150730_092950 fútbol. Siempre he practicado algún deporte pero no sabía lo que era el deporte profesional desde dentro. Soy observador y trato de tomar nota siempre, aprender en cada instante. Por carácter soy reservado y discreto, me gusta pasar desapercibido. La profesión me obliga a la confidencialidad. Y el deporte profesional me dijo muy pronto que estaba para ayudar y no para ser protagonista. Los protagonistas son ellos, deportistas y entrenadores. Si interpretan que te acercas a ellos para aprovecharte de su imagen en beneficio propio te apartan de su lado, te suicidas profesionalmente. He vivido el vestuario siendo uno más, lo sigo haciendo y me consideran uno de ellos.

Mis deportistas me han traído a nuevos deportistas, mis entrenadores a nuevos entrenadores. Reconozco que tengo oxidadas mis habilidades de venta o marketing porque no he necesitado promocionar mi trabajo. La mejor publicidad me la han hecho mis clientes, parece que satisfechos. Uno me ha traído a otro. No vivo pendiente de las redes sociales, me niego a tener demasiados seguidores en ellas pues posiblemente me haría sospechoso de traición ante el deportista. El mejor regalo a lo largo de tantos años de trabajo han sido las relaciones personales fraguadas en él. Muchos de mis amigos son deportistas, entrenadores, directores deportivos, presidentes… con los que he tenido la suerte de trabajar. A algunos de los actuales rectores del fútbol español los tuve cuando eran juveniles, uno de mis actuales entrenadores ya trabajó conmigo cuando era futbolista en un equipo filial e ilusionaba llegar a ser profesional, he trabajado con padre e hijo (ambos futbolistas profesionales), alguno de mis futbolistas es ahora director deportivo, otros muchos son agentes o representantes…

Si tuviera que destacar algunas de las claves que me han ayudado o guiado a lo largo de mi dilatada trayectoria como profesional de la psicología del deporte señalaría las siguientes: 1) ilusión, entusiasmo, pasión por lo que hago; 2) esfuerzo, perseverancia, superación de las dificultades (resiliencia); 3) paciencia, esperar, saber trabajar por metas muy aplazadas o a largo plazo; 4) discreción y ausencia de protagonismo; 5) ser honesto, nunca vender humo ni tratar de aparentar; 6) tratar de pensar y sentir como mi cliente, ser empático; 7) nunca intuir, adivinar o juzgarle; 8) complicidad y confidencialidad; 9) ir a por lo que quiero en vez de esperarlo; 10) aprender cada día a partir de la experiencia y de otros mecanismos de formación permanente; 11) valorar y disfrutar del proceso mucho más que del logro, meta o resultado; y 12) creer en mi trabajo y generar confianza desde el trabajo bien hecho (no he esperado que me den confianza); 13) trabajar en equipo supone entender cuál es el propio margen de maniobra, ponerlo al servicio del equipo, convivir con la incertidumbre de lo que uno no maneja y asumir el rendimiento colectivo como responsabilidad propia.

No considero que haya “llegado” o haya logrado mi meta, tampoco me lo planteo, ahora me basta con saber que estoy en el camino y disfruto de andarlo cada día saboreando lo que voy consiguiendo, pero sin pararme.

Si hay un sentimiento que me embarga es el agradecimiento. De bien nacidos es ser agradecido. Por encima de tododsc_0002 me siento muy agradecido con todos los que en un momento u otro han confiado en mi trabajo. No son conscientes de lo que me han ayudado. Parece ser que algo les debí aportar pero lo cierto es que aprendí mucho de ellos, posiblemente tanto o más que ellos de mí. Esta reflexión es mi homenaje a cuantos habéis estado y continuáis estando ahí en los 25 años de psicólogo del deporte.

Hacerse mayor te da pausa y sabiduría para echar la vista atrás, reflexionar, darte cuenta de qué hiciste mal y aprender de ello, pero también identificar qué has hecho bien y te ha ayudado a avanzar en tu camino. Recorrer 25 años supone mucho trabajo, muy buenos recuerdos, algunos errores, anécdotas de todo tipo, cariño y afecto… y mucho aprendizaje. No me paro, solo es un punto y seguido.

GRACIAS: Cristina Ortiz, Jordi Masnou, David Gallego, Yolanda Damiá, Cholo Simeón, Javi Sanchis, Rafa Gómez, Javier Tudirí, Xavi Oliva, Emilio Ibáñez, Joaquín Sorribas, Diego Ribera, Claudio Ranieri, Roberto Sassi, José Mª Sanz, Juande Ramos, Carmelo Del Pozo, Paco López, Carlos Granero, José Ángel Moreno, José Manuel Esnal Mané, José Gómez, Pedro Villarroel, Manolo Salvador, Iñaki Aizpurúa, José Luis Oltra, Julián Cerdá Juli, Marcos Estruch, Manu Bustos, Juan Antonio Zamora, Teresa Rivero, Imanol Etxeberría, Roberto Peragón, Iriney Santos, Segio Corino, Pato Graff, Carlos Beceiro, Víctor Pareces, Ramón De Quintana, Jon Perez Bolo, Pablo Sanz, Sergio Mora, Jorge Azkoitia, Julio Álvarez, África Gutiérrez, Alberto Arnal, Juanra Cabrero, Jose Serrano, Carlos De Lerma, Emilio Sánchez, Cristian Tello, Manu Herrera, Jośe A. Culebras, Juanma Gómez, Iñaki Aizpurúa, Luis Manuel Rubiales, Diego Camacho, Vladimir Manchev, Txomin Nagore, Sylvain, N’Diaye, Laurent Courtois, Damiano Tommasi, Aléxis Suárez, Iñaki Descarga, Pablo Cavallero, Sandro Sierra, Salva Ballesta, Manolo Gaspar, Abel Resino, Miguel Peiró, José Nebot, Adriá Granell, Cristian Castells, Alberto Marrama, David Cerra, Carles Marc, Cristian Bustos, Javi Guerra, Nacho Insa, Héctor Verdés, Borja Granero, César Ferrando, Óscar Fernández, Rafa Barber, Fabián Ayala, Amedeo Carboni, Mauricio Pellegrino, Juan Bernat, Ángel Dealbert, Luis Tárrega, Javier Subirats, Fernando Giner, Carlos Suárez, Roberto Olabe, Onésimo Sánchez, Javi Baraja, Álvaro Rubio, Marcos García, Alberto Bueno, Alberto Marcos, Borja Fernández, Justo Villar, Henrique Sereno, Pedro López, Antonio Barragán, Fabián Jeker, Anna Sanchis, Mingo, Ernest Canete, Jordi Alba, Alejandro Campano, Moisés García León, Felip Ortiz, Abel Buades, David Abraham, Roberto Jiménez, José Mª Del Nido, Monchi, Pepe Naranjo, Juanjo Jiménez, Diego Perotti, Juan Cala, Fernando Navarro, Alberto Moreno, Andrés Palop, Diego López, Iván Rakitic, José Campaña, Javi Hervás, Manu del Moral, Coke Andújar, Federico Fazio, Javi García, Unai Émery, Hewiges Maduro, Bernardo Espínola, Piotr Trochowski, Gary Medel, Luis García Plaza, Pape Diop, Héctor Rodas, Ángel Rodríguez, Paco Ayestarán, Carlos Muñoz, Rafa Trujillo, Nacho Ortí, Iván Pastor, José Ríos, Cristina Pérez, Toni Seligrat, Joaquín Del Olmo, Diego Cervero, Miguel Linares, David Fernández, Jon Erice, Néstor Susaeta, Borja Valle, Héctor Font, David Generelo, José Mª Andreu, Lluis Fábregas, Vicente Moreno, Emilio Viqueira, Carles Hernández, José Mª Grau, David Rocha, José Mossa, Ferrán Giner, Xisco Muñoz, Nano Rivas, Miguel A. Muñoz, Xavi Molina, Xisco Hernández, Tomeu Nadal, Jose Naranjo, Juan Muñiz, Xisco Campos, Manolo Martínez, Pablo Marí, Rayco García, Iago Bouzón, Achile Emana, Jordi Calavera, Adrián González, Antonio Hidalgo, Carlos Hernández, Íñigo Eguaras, David De Navas, Naucet Pérez, Juanjo Ciércoles, Carlos Clerc, Xavi Monclús, José A. Gordillo, Jordi Abella, Tano Bonnin, Carlos Mandía, José Miguel González Míchel, José Vallejo, Rafa Alkorta, Alberto García, Luis Gil, Asier Garitano, Jon Pascua, Isabel Balaguer, Isabel Castillo, Cristina Pérez, Inma Orrit, Javier Bermell, Carlos Godoy, Íñigo Díaz De Cerio, Gonzalo Arconada, Iñaki Alonso, Abraham García, David Casinos, Ricardo Ten, Anna Ortiz, Mikel Etxarri, Óscar De Paula, Alfredo Ortuño, Fausto Tienza, Jesús Cuadrado, Enrique Gómez Bastida, Slavisa Jokanovic, Víctor Oñate, Óscar Garro, Eduardo Caturla… También a clubes, instituciones, entidades deportivas: Valencia CF, Sevilla FC, Levante UD, CD Castellón, Rayo Vallecano, Real Valladolid, Gimnàstic de Tarragona, Real Oviedo, Centre d’Esports Sabadell, Alicante CF, Ros Casares Basquet Valencia, RFEF (Real Federación Española de Fútbol), AFE (Asociación de Futbolistas Españoles), Liga de Fútbol Profesional (LFP), Comité Paralímpico Español, Agencia Española para la Salud en el Deporte (AEPSAD), Fundación Deportiva Municipal de Valencia (FDM), Escuela de Fútbol Primer Toque… y a todos cuantos me habéis ayudado a hacer realidad este sueño.

José Carrascosa. Psicólogo del Deporte, Director de www.sabercompetir.com