mayo 2016 - Saber Competir

Claudio Ranieri

Filosofía Ranieri

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Tuve la suerte de colaborar con Claudio Ranieri en el Valencia CF (1997-1998)  Regeneró a un EQUIPO que no sabía serlo o funcionar como tal y sentó los cimientos de ese gran VCF que unas temporadas después ganara 2 ligas y disputara 2 finales de Champions.

Me sorprendió su carisma personal, dominio deltrabajo grupal y su capacidad de liderazgo. Hablar con él era aprender, Claudio era ya un libro abierto del que como psicólogo del deporte aprendí mucho. Le estoy agradecido además porque accedió a colaborar conmigo en unos libros que escribí a lo largo del año 2002 y publiqué en 2003.Ya había salido del Valencia, entrenaba al Chelsea. Me desplacé hasta Rocaporena, Santuario de Santa Rita, en la región italiana de la Umbría, en el centro de Italia, donde estaba concentrado con el Chelsea realizando la pretemporada. Convivimos un par de días, hablamos de fútbol, de dirección de equipo, de competir, de construir y desarrollar un proyecto deportivo y humano, cómo construir un auténtico equipo competitivo.

Ranieri VCFNo ha sido una sorpresa para mí el éxito logrado por Ranieri en el Leicester City FC. Es EQUIPO/RANIERI, fiel reflejo de sus propios valores, su filosofía de vida, su forma de entender cómo es y cómo funciona un auténtico equipo. A continuación expongo sus opiniones recogidas en mis libros hace más de 20 años. Es mi homenaje y reconocimiento a quien me dejó huella personal y profesional. Esta es la FILOSOFÍA RANIERI escrita hace más de dos décadas, actual, vigente, válida en todo tiempo:

Creo más en el equipo. Doy importancia a los jugadores que tengo. Intento poner al frente de este equipo a los que tienen más calidad. Para ganar es necesario unir la calidad y el equipo.

Lo que más me preocupa cuando empieza la pretemporada, lo primero que trato de trasmitirles a los jugadores, es que sean conscientes de ser un equipo. Somos todos como una familia. Solo siendo una piña podremos superar las dificultades y hacer las cosas bien. Por encima de todo está el equipo. El jefe, mi jefe, es el equipo.

Todo el mundo debe trabajar para ser un conjunto. Dentro de un conjunto hay dos o tres estrellas. En cada partido puede brillar una de ellas pero si tú tienes un buen conjunto, siempre estará éste por encima.

Cuanto más jóvenes son los jugadores más fácil es la unión del grupo. Cuando son más veteranos, como cada uno ya ha formado su personalidad y carácter, es muy importante que crean en el proyecto. Por eso cuando se trata de jugadores veteranos tienen que ser buenos veteranos, gente respetada por todos.

Recurro a pequeñas actividades que ayuden a hacer equipo. Antes era más partidario de hacer comidas juntos, ir a jugar al baloncesto…. Busco hacer pequeñas cosas para que el grupo se relacione mejor.  Entonces me gusta estar al margen y observar. Ver cómo ellos ven las cosas. Prefiero estar enfrente y luego, si es preciso, ya cortaré cabezas, ja, ja ,ja.

Realizo charlas o reuniones cuando creo oportuno y necesario, y pienso “ahora están preparados para recibir una ayuda”. No cada lunes, ni después de cada derrota, pero sí de vez en cuando. Si pienso que hemos olvidado algo, la vía es ésta.

Ranieri LeicesterA cada jugador trato de asignarle la función que mejor puede desempeñar. Lo intento. Pero si veo que tengo diez jugadores que juegan en su sitio y necesito uno para formar un bloque y no lo tengo, busco un jugador que pueda realizar esos movimientos y le pido que lo intente por bien del equipo. Le doy responsabilidad, le digo que él es el único que puede hacer este tipo de trabajo. Sé que no le va a gustar y que no lo va a agradecer. Pero yo se lo pido por favor porque es demasiado importante para el equipo. Si el jugador es inteligente también se da cuenta de que es un oportunidad para que mejore individualmente, ser un jugador polivalente.

La fuerza de un equipo no está en los jugadores que juegan cada partido, sino en los que van jugando diez, quince, o cinco minutos. Son los que en el momento justo te dicen: “aquí estoy yo”. Esta es la fuerza del equipo. Es muy difícil realizar las rotaciones y que te salga bien. Si rotas demasiado algunos automatismos que están acoplados pueden dejar de funcionar. Para hacer rotaciones tú deberías tener un nivel muy parejo de todos los jugadores y es muy difícil conseguir esto. Cada jugador debe sertirse útil para el equipo, incluidos los que juegan menos, cada uno a su manera.

Aun sin querer, para fijar los objetivos del equipo voy a ver qué ha hecho el equipo la temporada anterior. Desde ahí se trata de mejorar. Por ejemplo, hemos encajado muchos goles, pues bien, vamos a ver la solución para no envajar tantos. Si hemos hecho cincuenta y cinco goles, bien vamos a intentar hacer sesenta. Hemos hecho pocos puntos fuera, pues vamos a ver cómo podemos remediarlo. Ganar la liga si yo estoy el año anterior entre los cuatro primeros, pues sí. Pero yo no puedo plantear alcanzar la luna al año que viene si nunca hemos conducido un cohete o hemos viajado por el espacio. Yo no puedo decir a mis jugadores que vamos a ganar la liga si tengo delante conjuntos como el Arsenal o Manchester que siempre han hecho veintitrés puntos más que nosotros.

Para dirigir a un grupo hay que tener tu filosofía, tu modo de ser, tu carácter, tu conducta moral, no debes copiar a otros porque al final tú eres tú. Cómo soy yo es algo básico, porque a mí me gusta trasmitir algo de mi alma, mi carácter, mi forma de ser. Yo soy así.

Cuando ves a un equipo ves que se parece a su entrenador, responde a su perfil personal. Yo soy un entrenador que le gusta la lucha, el carácter fuerte, tener llegada, tocar el balón pero ser fuerte y contundente. Está claro que mi equipo poco a poco irá adquiriendo ese carácter.

Yo me siento responsable de todo. Como entrenador del Valencia, del Atlético, del Chelsea, siempre pienso: nosotros somos nuestra gente, somos la cara de nuestra afición. Es nuestra obligación que la afición esté orgullosa de nosotros.

Todos vamos en el mismo barco. Si los jugadores te ven lanzar las culpas hacia otro, eso no es bueno. Yo no me atrevo luego a mirarles a la cara.

Yo me apoyo en todos los que crean en mi proyecto, jóvenes o veteranos. Está claro que los jugadores más jóvenes miran las reacciones de los veteranos. Los veteranos pueden ayudarte a hacer equipo. Sin embargo, si te equivocas con un veterano se acabó.

Uno de esos jugadores que realmente te ayudan en el vestuario era Zubizarreta. Cuando yo llegué a Valencia no sabía el idioma, un hándicap importante por que se puede explicar una cosa sin idioma, pero si tu pierdes, si ves que no se lucha, que falta garra, … los jugadores te tienen que ver enfadado y te han de entender. Aquí es donde aparecía una persona de gran experiencia que todo el mundo reconocía como jefe. Era Zubizarreta. Acababa el partido y él se enfadaba con todos y yo me acercaba a él en el vestuario y le decía, “muchas gracias”. Eso era lo que yo quería y pensaba decir pero no sabía cómo, ya que con tres palabras en italiano y una en español no tiene la misma fuerza. Es algo similar a lo que me ha pasado aquí, en el Chelsea, al principio. Tú te puedes explicar, pero yo siento cien por cien la sangre, y me gusta trasmitirlo así. Si estoy enfadado quiero expresarlo y decirlo a la cara, delante de todos.

Yo he tenido bastante suerte ya que en todos mis equipos he tenido siempre a mi lado a los veteranos. Cuando un entrenador te habla a la cara y te dice: yo creo en éste, éste y éste, y en esto, esto y esto; ahora yo necesito tu ayuda. Tú quieres ganar, yo quiero ganar, si vamos en el mismo barco respetamos la misma filosofía. Yo soy así.

Yo les hablo a los jugadores con el corazón. En mi época en el Valencia tienes la prueba. Allí me conocen bien. No soy “políticamente correcto”. Si yo lo hubiera sido habría consentido con la presencia de Ortega, Romario, etc… Pero no, yo al principio me puse a toda la gente en mi contra, y la frase era “¿qué coño hace este italiano cambiándolo todo?”. No conectaban con mi filosofía. Dentro del vestuario había chavales que conectaron conmigo y entonces me pareció justo reforzar ese punto.

CARRASCOSA, J. Dirigir o Liderar, 2003

CARRASCOSA, J. Motivación, 2003

CARRASCOSA, J. Saber Competir, 2003

 

José Carrascosa. Psicólogo del Deporte y director de www.sabercompetir.com